La pretemporada ha llegado

Hector Ruiz

La pretemporada ha empezado y con ella una temporada cargada de ilusiones, especialmente, por el hecho de que haya unas Olimpíadas en juego. Las primeras semanas siempre son muy duras y más cuando empiezan a asomar las agujetas. Tras tres o cuatro semanas de vacaciones toca volver a coger la rutina del pasado, las ganas de luchar y mejorar día tras día, entreno tras entreno.

Las primeras competiciones de la temporada son las de aguas abiertas, las travesías. De este modo se aprovechan los últimos coletazos del verano. El pasado fin de semana nadé la mítica travesía del “Estany de Banyoles” con más de 2000 participantes en total. Fue un día magnífico con un nivel envidiable, pues los mejores nadadores a nivel nacional se encontraban allí.

Salté para cubrir la distancia de 2115 metros en línea recta que cruza de punta a punta el lago. Rápidamente encontré el ritmo y me encontré delante, en cabeza. Al cabo de unos metros, cuando las posiciones ya estaban más definidas, miré atrás y vi que se encontraba cerca mi compañero de equipo Roger Rabassa. Alcé la vista y vi que por el centro del lago estaban Antonio Arroyo y Pol Gil en paralelo a mi altura. La cosa estuvo tan igualada que llegamos juntos a falta de 50 metros de la meta, llegando a disputar un último sprint final junto a Pol. Finalmente, conseguí una muy buena segunda posición y la victoria de este año se la adjudicó Pol. Aprovecho para darle desde aquí mi enhorabuena.

Es importante hacer una muy buena adaptación en pre-temporada. Recordad que al hacer un parón de 3-4 semanas se pierde gran parte de la forma física, por lo que hay que empezar a hacer una progresión de metros e ir asimilando la carga de trabajo. En caso de no respetar tu cuerpo, pueden aparecer lesiones y es una pena perder otras dos o tres semanas para recuperar una tendinitis de hombro o similar. Así que toca cuidarse e ir poco a poco.

Y ahora, ¡a trabajar duro!