Lo que siempre quedará en mi memoria


Con la vista clavada al frente me encuentro volviendo del campeonato de Catalunya benjamín disputado el pasado fin de semana en Manresa. Ha sido un fin de semana vibrante y lleno de emociones. Miro de reojo a mi lado derecho, en el asiento del copiloto, donde se encuentra Teresa a quien más debo agradecer la oportunidad que he tenido estos últimos años de disfrutar entrenando al equipo Benjamín junto a Marta y David. Levanto la vista y los veo fugazmente por el retrovisor sentados en los asientos traseros. Compañeros de trabajo con los que he compartido momentos extraordinarios durante los últimos tres años. Momentos que después de esta temporada, siempre quedarán en el recuerdo guardados con mucho cariño.   Nunca antes había temido el momento de marcharme porque nunca antes me había visto tan cerca de volver a casa. Lejos de Mataró, lejos de compañeros, amigos y entrenadores. Lejos de “mis benjamines” que tanto me han dado y enseñado año tras año. Con la mirada fija a través del cristal, vamos dejando atrás árboles, montañas, pueblos… Manresa cada vez está más lejos. El tiempo no se detiene y el nudo que tengo en la garganta engrandece a la vez que se acerca el final de temporada.   ¿Sabéis qué? Desde que salí del hospital y me diagnosticaron los problemas de corazón, diciéndome que no podía seguir entrenando, levanté la cabeza y creí haber comprendido que no podría volver a competir. Pensaba que ya había asimilado que nunca jamás volvería a poder luchar para estar en unos Juegos Olímpicos y cumplir así mi sueño. Ahora empiezo a darme cuenta de verdad que el tiempo sigue pasando segundo a segundo y que muy a mi pesar, todo tiene un final.   Este fin de semana ha sido especial. Especial porque ha sido mi último campeonato de Catalunya siendo el entrenador del C.N. Mataró. Los peques han entrado en la piscina nerviosos, entusiasmados y sonrientes, sobretodo sonrientes. Y lo mejor de todo es que han salido todavía más felices y contentos. Quiero dar las gracias a los padres por la confianza que han depositado en nosotros y por habernos ayudado a hacer nuestro trabajo. Ha sido un verdadero placer poder disfrutar junto a vuestros hijos de esta experiencia.   La lucha, la constancia y la perseverancia, el respeto y el compañerismo han sido valores fundamentales en mi carrera deportiva. Lo que me ha dado la natación ha sido muchísimo, pero ahora os toca a vosotros conseguir todo aquello que os propongáis. Sólo os pido una cosa: que todo aquello que hagáis sea con la ilusión y las ganas con la que os he visto nadar estos últimos años.   Hemos llegado a Mataró. Aparco y me tumbo reclinándome en el reposacabezas del asiento mientras sonrío al levantar la vista y leer: Centre Natació Mataró. Entre triste y contento, estoy orgulloso de haber disfrutado de esta dulce y bonita etapa junto a personas maravillosas. Gracias, de corazón.