Pasión por el deporte

Héctor Ruiz en el mar.

Después de un emocionante y frenético fin de semana en el que el Barça se ha alzado con su quinta Champions y la tercera copa de la temporada, a pesar de recibir a lo largo y ancho de este año opiniones escépticas de su entorno... Después de un vibrante y excitante fin de semana en el que el Girona FC ha tocado con la yema de los dedos la primera división y ha sufrido de corazón en el último momento… Me siento y pienso en cómo el deporte influencia nuestras vidas, en cómo puede ser tan dulce y amargo a la vez, en cómo te lo puede arrebatar todo en un instante o en un suspiro llevarte a alcanzar la gloria…

Me siento y pienso… no existe un no puedo. Será más o menos complicado, tendrás más o menos dificultades para lograr tus metas y tus objetivos, pero nunca te puedes dar por vencido, ni en el deporte ni en la vida en general. Te caerás, te levantarás y seguramente te volverás a caer, pero recuerda que siempre debes levantarte con más fuerza. Asegúrate que si das un paso atrás, sea para coger impulso y avanzar con más energía.

El deporte tiene una cara oculta, y es que detrás de cada éxito o victoria se esconde una persona, un deportista, que ha luchado y sufrido como el que más. Mientras estés en la cima de la montaña todos estarán contigo, animándote, vitoreándote... pero cuando caigas por las sendas más elevadas y escarpadas, cuando te encuentres piedras, rocas y muros en el camino, tendrás que luchar contigo mismo para hacerte más fuerte, levantar la cabeza y seguir adelante sin miedo. Y serán esos momentos los que crearán y forjarán los valores y la fortaleza de un verdadero guerrero, de un auténtico luchador que a pesar de las heridas de los fracasos nunca se rendirá.

Déjate aconsejar por los que más te quieren, ellos serán los que siempre tendrán una mano tendida para ayudarte a levantar. Recuerda que siempre, antes de alzarte con la más dulce de las victorias, tendrás que haber luchado un sin fin de veces y haber recorrido los caminos más lúgubres y oscuros. Pero no te preocupes, así las victorias saben mejor. Créeme.

Es momento de relajarme. Me siento frente al mar, miro al horizonte y pienso... ¡qué suerte tengo de poder hacer lo que más me gusta! La natación ha sido muy importante en mi vida. Gracias a esta disciplina he logrado y adquirido unos valores que sólo el deporte puede darte. Y es que no hay nada mejor para aparcar los problemas y las preocupaciones del trabajo y de la vida en general, que sumergirte en el mar, volar a cada zancada sobre la tierra, la hierba, sobre el parqué... Cualquier momento es bueno para liberar adrenalina y tensión, para empezar el día con buen pie o para terminarlo de la mejor manera posible.

Ten paciencia, trabaja, sé constante y no te rindas, nunca te des por vencido. Sal de tu zona de confort para poder conseguir y saborear tu recompensa.